Efraín Trelles
Nací a orillas del río Chumbao y de niño sabía contar historias. De grande tuve que aprender a explicar historias y ahora, con la ayuda de ustedes, quiero recuperar la capacidad de contarlas solamente. Redondas, circulares, casi encapsuladas en sí mismas. Historias en blanco y negro y acaso, también, historias de un tiempo en el que el paraíso no tenía luces artificiales y hasta el infierno era quizás más reconocible. Y recuerden: el historiador no es el que sabe, el historiador es el que busca. Nosotros buscamos.