Un gato negro en mi vida
| 8 abril, 2012 | Publicado en Sin categoría |
La primera vez que asocié la maldad a un gato negro, tenía como diez años. Edgar Allan Poe se inmiscuyó en mi vida, alimentando mi instinto cuestionador y curioso. En uno de sus cuentos relata como un gato negro arruinó la existencia de un matrimonio, su sola presencia hacía que ocurrieran cosas realmente malas (incendios, asesinatos, entre otros).
Por aquella época, la historia Egipcia (educación escolar) me mostraba otro lado de la idiosincrasia humana: la adoración por los felinos. Esta inteligente cultura trataba a los animales como seres divinos e incluso castigaban el maltrato a estos con la muerte.
La mitología egipcia considera a Bastet, la diosa con cuerpo de mujer y cabeza de gato, como la representante de la armonía y la felicidad. Esta deidad simboliza además la alegría de vivir y la protección del hogar. Los estudiosos la describen como impredecible pues pese a considerarla ‘pacífica’, cuando se enoja se transforma en una mujer con cabeza de león, demostrando ferocidad felina.
Por otro lado, las culturas europeas que cazaban brujas durante la edad media asumían que estas tomaban la forma de gatos negros para camuflarse y huir. Durante este periodo muchos felinos –sin importar su color- fueron cazados, decapitados y quemados.
Pero pese a todo, la cultura contemporánea libera de la maldad a los felinos oscuros, sin romper el vínculo con las creencias pasadas. Cómo olvidar que tanto Samantha (Hechizada) y Sabrina (Bruja adolescente), las hechiceras rubias más famosas de la televisión, tienen un gato negro como ‘mascota’. Incluso Salem, el ‘compañero’ de la segunda mencionada, tiene un papel protagónico. Otros gatos negros famosos son los clásicos animados Chococat, ‘la Gata Loca’ y ‘Félix, el gato’.
Entre la ignorancia y las supersticiones
En algunos países de Europa aún consideran que la presencia de un gato negro cerca del lugar en donde se celebra una boda significa prosperidad y éxito para la pareja. Claro, en otros países simboliza todo lo contrario.
Otras creencias señalan que si un felino negro se recuesta en la cama de un enfermo, este morirá pronto. También refieren que las esposas de los marinos mantenían a los gatos en sus casas para que a sus esposos les vaya bien en altamar. Además se dice que los felinos eran utilizados como indicadores en los barcos: si este se ponía juguetón era señal de que pronto habría mal tiempo.
Entre las ideas populares que me encontré durante el pequeño sondeo para elaborar este post es que acariciar a un gato negro trae buena suerte en los juegos de azar y que tener uno en casa, es positivo.
¿Adopté mi buena suerte?
Yo recibí un verdadero regalo del cielo. De tanto pedir a mis padres que me permitan tener un perro, me dijeron: si quieres, trae un gato. Esa noche lo soñé. Era negrito y su nombre SanTiago. Hablé con una amiga que pertenece a una asociación que rescata y protege animales y me dijo que sí tenía para adopción a uno con esa descripción. Luego de una breve investigación (si tenía espacio en casa, como me había preparado para recibirlo, etc.), lo fui a buscar.
Dicen que nada pasa por casualidad, yo creo que ambos nos estábamos buscando. El último 23 de marzo celebramos su tercer cumpleaños en familia. Soy bruja de nacimiento, no creo en la mala suerte, todos tenemos alguna enfermedad y la muerte nos llegará a todos. Solo sé que SanTiago, el minino de color elegante, llegó a casa para ponernos de cabeza, acompañarnos y alegrarnos los días.
¿Eres mi ángel?
| 11 marzo, 2012 | Publicado en Sin categoría |
Pregunté por todos lados cómo podía reconocer al ángel que tiene el encargo de cuidarme. La forma fácil: ingresé a Google, busqué una página que tocaba el tema de ángeles y obtuve opciones como: Tu ángel según tu signo, tú ángel según el día de la semana en que naciste, etc.
Sin embargo, por consenso, las varias seguidoras de la ‘angelología’ a las que consulté cómo definir cuál era el mío, me dijeron: lo mejor es que se lo preguntes directamente.
Mi cara de sorpresa motivó una extensa conversación que puedo resumir así: meditación y relajación, llamar a mi ángel solicitando ayuda, establecer alguna forma de comunicación. Según me explicaron, debo interpretar pues este ‘apoyo’ puede llegar a mí en la forma de ‘una mano’ humana amiga.
Alguien que cuide de mí
En el paso de ‘establecer una forma de comunicación’, yo elegí solicitar que se comunicara conmigo a través de los sueños… no duermo mucho, pero he charlado con Anaél lo suficiente como para tutearlo y prender una vela rosada en su nombre.
Soy algo incrédula, pese a esto, desde que escuché su nombre no pude evitar buscarlo, si fuera un humano lo habría acosado en Facebook. Cuando hablo dirigiéndome a él siento su presencia, incluso logro percibir alguna advertencia.
He escuchado y leído testimonios de personas salvadas por ángeles de situaciones bastante difíciles, particularmente me alegra no tener nada que contar al respecto, eso significa que Anaél, además de protegerme, me evita las penas.
Los mensajeros anónimos
Debo advertir que el 9 de abril de 2002 El Vaticano prohibió darles nombre. Los únicos ángeles que mantienen el privilegio de ser identificados son los mencionados en la Biblia: Rafael, Miguel y Gabriel.
Monseñor Giuseppe Del Ton, fallecido experto estudioso de los ángeles, afirmó que estos ‘no están compuestos de materia y espíritu, aunque tienen un rostro diferente’. Asimismo indicó que el número de ángeles es 99 veces mayor al de todos los habitantes de la Tierra. Su cálculo incluye a los que actualmente vivimos, los muertos y los que nacerán.
Según los seguidores de la angelología, los arcángeles son siete y están plenamente identificados. Gabriel, Miguel y Rafael son los reconocidos en el Libro Sagrado. Los nombres de Uriel, Raguel, Remiel y Zerachiel tienen algunas variaciones fonéticas.
Seguiré investigando este tema, disfrutaré compartir lo que encuentre.
No soy y nunca seré un ángel
| 24 febrero, 2012 | Publicado en Sin categoría |

'La existencia de los ángeles es negada sólo por los materialistas y los racionalistas de todas las épocas', Juan Pablo II.
La mayoría nacidos en hogares católicos hemos rezado durante nuestra infancia la famosa oración al ‘ángel de la guarda’. Siempre con la firme idea de que el ser supremo manda a su ejército de mensajeros a protegernos de ‘todo mal’.
De memoria, esta es mi versión: ‘Ángel de la guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, no me dejes sola que me perdería’.
La repetí durante más de diez años hasta que aprendí otros rituales religiosos, hice mi propio diálogo, empecé a cuestionar y me salté al mensajero: me dirigí directamente a Dios… esporádicamente, en pocas palabras: me alejé.
Hace un par de años, tras una breve conversación, una persona me describió como un ser espiritual cuyo arcángel protector era Anaél. ‘Llámalo pronunciando tres veces su nombre en voz alta’, me dijo. Incrédula, me despedí con una sonrisa diciendo: ‘investigaré a quién quieres que invite a mi vida’.
Mi curiosidad me llevó a Google y este buscador me abrió las puertas a un inmenso mundo totalmente nuevo. Primero me aclaró que los ángeles no son exclusividad de la creencia católica, muchas otras religiones los incluyen en sus libros y quizás el mencionarlos es la principal coincidencia entre la Biblia y el Corán.
Los ángeles, según definición de la Real Academia Española, son ‘cada uno de los espíritus celestes creados, y en particular los que pertenecen al último de los nueve coros, según la clasificación de la teología tradicional’.
Los coros o esferas son la forma jerárquica en que se distribuyen de acuerdo a sus funciones: la primera: serafines (más cerca a Dios), querubines, tronos; la segunda: dominaciones, virtudes, potestades; la tercera: principados, arcángeles y los ángeles (más cerca a los hombres).
Se dice que fueron creados por Dios, pero no a su imagen y semejanza como se habla de los hombres. También se cree que son inmortales, que solo algunos pueden tomar forma física, que viven desde siempre por lo tanto no necesitan aprender, que son seres perfectos.
Lo que sí se sabe es que su función primordial es ser el nexo entre Dios y los hombres, proteger a estos últimos, acompañarlos y guiarlos. Otro dato importante: los seres humanos, por más buenos o jóvenes que sean al morir, no se convertirán en ángeles JAMÁS.
El verdadero color del amor
| 14 febrero, 2012 | Publicado en Sin categoría |
Dilo con colores. Justo el Día de San Valentín las calles se llenan de decorados color rojo. Corazones, cintas, globos…Todos los años es lo mismo, sin embargo el color del amor es el rosado. ¿Por qué atribuirle al rojo el significado del amor?, ¿No serán otras las intensiones que quieren demostrarse?
Tanto en astrología y esoterismo como en lógica gráfica (artística), los colores expresan intensiones tanto ocultas como evidentes.
El rojo es un color que comunica pasión, sexualidad y violencia. También se le vincula al valor, coraje, vitalidad, agresividad, la fuerza pues incita al movimiento, a la actividad.
No es raro que se le eligiera como indicador para detener el tráfico en los semáforos pues es el más llamativo y logra captar inmediatamente la atención.
De otro lado, el color del amor es el rosado. Por atribuírsele una connotación altamente femenina es que no se le vincula directamente al amor de pareja. La armonía, pureza, el bienestar e incluso las vibras positivas se expresan a través del rosa (Demasiado ‘Barbie’ para mi gusto, y eso que me encantan las muñecas).
Visto superficialmente, el rojo es un color primario y el rosa su versión atenuada por el blanco, lo cual no le resta pasión al amor. Podemos decir que el rosado es un color compuesto por el que expresa violencia, pasión y acción combinado con el blanco de la pureza y la paz.
De cualquier forma es mejor saber que es lo que realmente se está diciendo con los obsequios que se entregan, la ropa que se viste y los accesorios que se usan; para evitar malas interpretaciones, reclamos, entre otros.
Todos los colores expresan algo. Resumen de los otros dos primarios: el amarillo es vinculado al poder, la alegría, al dominio y la sabiduría; el azul a la tranquilidad, la calma, la espiritualidad.
Personalmente, mi favorito siempre será el color negro. No quiero comunicar luto, tristeza, menos negatividad. Simplemente quiero evitar la fatiga. Según los astros el negro expresa elegancia, autoridad, poder, transición y muerte. Para mí es el mejor de todos pues se luce al lado de cualquier otro que lo acompañe.
El tema es que en San Valentín se suelen regalar flores. Pese a que me parece un recurso trillado impulsado por la poca imaginación, con ellas no hay pierde pues a todos nos gustan (Amo los tulipanes). Antes de comprarlas evalúe qué es lo que quiere decir: ¿Rojo o rosado?, usted decida.
‘En los próximos días Perú temblará’
| 13 febrero, 2012 | Publicado en Sin categoría |
Díganme incrédula, pero no confío en los ‘videntes’ que vaticinan próximos `temblores’. No digo que la intención sea mala, se agradece la advertencia. Sin embargo, vale decir que con un simple clic en la página web del IGP (Instituto Geofísico del Perú) podemos revisar el reporte de actividad sísmica y darnos con la sorpresa de que la tierra, por este lado del planeta, tiembla por lo menos una vez a la semana.
Inteligentemente debemos deducir que esto se debe a que nuestro país está ubicado en una zona altamente sísmica y que se mueve constantemente, aunque no lo percibamos.
Que nos den fecha y hora, el epicentro o al menos un dato específico e inusual para poder corroborar sus habilidades y/o dones. Utilizando lenguaje de Twitter: #digonomás.
Usted también puede ser vidente
Crea con fe científica cuando le digan: ‘En los próximos días habrá un movimiento sísmico en el Perú, no se puede determinar la intensidad…’. Usted puede apostar a ganador haciendo este vaticinio.
Según el reporte sísmico del IGP, en los primeros trece días de febrero se han registrado hasta diez movimientos sísmicos en país: Lima, Chala, Mollendo, Moyobamba, Cañete, Nasca, Camaná y Casma. Incluso mientras escribía este post se sintió uno. Ya sabe, no hay pierde.
No puedo decir que los ‘videntes’ nos estén engañando al pronosticar sismos ‘en las siguientes semanas’, pues obvio que los habrá. Tampoco si dicen que habrá un terremoto en Lima en los próximos años pues está científicamente comprobado y matemáticamente calculado que ya hace rato uno muy fuerte debió remecer la capital.
Otro dato brindado por los poco escuchados ‘videntes’ del IGP (científicos especializados), es que en esta zona del mundo se producen sismos de grado 9 cada 250 años. Mentalizando y proyectándonos al más allá -con calculadora y compás en mano- podemos decir que a la ciudad capital ya le toca vivir uno de estos debido a que hace 300 años no ocurre (El terremoto del año 1974 fue de 7.5 grados).
Advertencias científicas y del más allá
Lo que realmente me sorprende es que teniendo tantos seguidores, los videntes que pronostican sismos tampoco son escuchados. Muchos de ellos se esmeran en alertarnos de las catastróficas consecuencias de la fuerza de estos fenómenos, pero la población insiste en asustarse y a la vez ignorarlos, no hacen nada por prevenir.
Este –mi primer post- es el de incredulidad total. Respeto a la Madre Tierra y a su impredecible poder por lo tanto me mantengo alerta: cuando entro a algún lugar ubico las zonas de emergencia y evacuación; en casa tengo radio, linterna, abrigo y alimentos en una maleta al lado de la puerta; y lo mejor de todo: estoy preparada, duermo con la conciencia limpia y espero con calma.







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